La PI no exime al funcionario de poseer la titulación necesaria para el subgrupo donde desea promocionar, y además es necesario que haya prestado al menos dos años de servicio activo en el subgrupo de titulación inmediatamente inferior.
Al contrario que en el turno libre, el opositor de PI suele encontrarse en circunstancias más complicadas para opositar. Además de la obvia de tener que compaginar trabajo y estudios, a menudo se trata de personas que han perdido hace tiempo el hábito de estudio o que deben repartirse entre sus obligaciones familiares y la preparación de la oposición. Por eso se suele considerar "de justicia" que exista esta vía, que permite evitar el enorme grado de competencia existente por libre, y que suele contemplar reducciones de los temarios (en la medida en que el funcionario ya los estudió en su momento).
Pero no hay que confundir la PI con un regalo. La competencia también es alta, los temarios amplios, y no es extraño ver plazas desiertas por no llegar al nivel exigido. Por interna llegan muchos funcionarios extremadamente valiosos, tan preparados o más que los de libre, y con el valor añadido de conocer ya la organización.
Sin embargo, hay ocasiones en las que parece que esta vía parece maldita. Hace unos días se convocaron las oposiciones para el Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías, con 65 plazas en el turno libre, y 2 por interna. No es una casualidad, ya que en los siete años anteriores el número de plazas ha oscilado entre 0 y 3, con la notable excepción de las 15 plazas ofertadas el año pasado.
Aunque de las 15 plazas, sólo se cubrieron 7, y en alguna ocasión en que se convocaron 2, sólo se cubrió una. Además, existe la percepción subjetiva de que los tribunales son más duros con los aspirantes de interna que con los de libre. Mientras, en otros cuerpos se facilitan muchas más plazas o incluso (como los administrativos este año) se convocan exclusivamente por esta vía.
Por tanto, para quienes se encuentran en la situación de elegir entre los dos sistemas (son excluyentes), se plantea una decisión difícil. En la PI se elude uno de los ejercicios, pero la competencia es mayor. Hay que ser necesariamente uno de los dos mejores, mientras que por libre basta con ser el 65...
En una situación como la del cuerpo TIC este año, y como una mera opinión personal, posiblemente eligiría presentarme por turno libre (salvo gran dificultad para preparar el tercer ejercicio, que se evita en la PI). Cabe reflexionar si tiene sentido fomentar que la mayoría de puestos se cubran con gente de fuera, con el mensaje implícito de que la promoción de la gente de dentro no es bienvenida.
Puede existir el tópico de que la gente de interna están ya quemados, desactualizados, o con vicios adquiridos tras muchos años en la administración. Esto puede ser así en algún caso, pero no es lo general. Si han aprobado es porque han hecho el esfuerzo de prepararse una vez más y han dado el nivel exigido. En cuanto a la actitud, al contrario, suelen evitar muchos errores que cometieron en su momento sus antiguos jefes. No hay que tener miedo ni reparos con la gente que ya está en la casa.
2 comentarios:
Mi experiencia (TAIs C1 que quieren promocionar a A2) me ha mostrado que no es que estén desactualizados, si no que en general, andan muy perdidos y con una visión de la realidad muy distorsionada.
La mayoría son gente que lleva 15 ó 20 años en la administración, y cayeron en informática de rebote, o porque en su momento no había nadie más allí. Es decir, desconocen lo que es preparar una oposición, y mucho más el nivel de "canibalismo" actual, con una gran competencia en todos los procesos selectivos. Es más, muchos casi ni saben lo que es una dirección IP o lo que es un script, por poner un ejemplo.
Estos luego, después del examen, dicen lo duro que es y que habían estudiado y eso, pero el problema es otro.
Un contraejemplo a la dificultad de la PI es la del grupo A2 del año pasado, con 250 plazas para unas 400 instancias, si no recuerdo mal. Aunque se cepillaron unas 40, siguen siendo una cifra altísima. Conozco TAIs recientes, de 2-3 años de antigüedad, que aprobaron prácticamente estudiando por encima. Lo que no puede ser es ir por ir, y pensar aprobar por llevar 15 años en la Administración.
En resumen, la PI y el acceso libre deben coexistir, son el medio más justo de entrar/promocionar en la función pública, ya que los concursos ("a medida") y las libres designaciones ("a dedo") no destacan por su objetividad...
Quizás la informática en la Administración es algo diferente de otros cuerpos. Efectivamente, muchos de los TAIs son auxiliares que tuvieron la oportunidad de cambiarse, pero eran otros tiempos.
La PI del año pasado (TAIs a GSIs) fue algo excepcional, y no me parece representativo. De suponer un 10-15% de las plazas de libre a prácticamente ser el 200% cambia bastante el panorama. Con tal oferta es normal que el "efecto llamada" se extienda a gente que en otras circunstancias no se lo hubiera planteado, con los problemas que comentas.
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