La perspectiva para el opositor es complicada. No sólo porque la competencia se ha disparado con menos plazas y más candidatos, sino porque además en muchos cuerpos no se ha ofertado ninguna plaza.
Las oposiciones de las AGE contaban hasta ahora el atractivo de la regularidad en las convocatorias, aspecto que comenzó a resquebrajarse el año pasado, se ha acentuado éste, y posiblemente se extienda hasta el próximo.Por poner un ejemplo, la última convocatoria de Técnicos Auxiliares de Informática fue en 2008, no ofertándose niguna plaza por turno libre ni en 2009 ni 2010. En aquella ocasión se firmaron más de 4.000 instancias (2.817 presentados) de los cuales una parte importante habrá seguido preparándose para cuando se vuelvan a convocar.
¿Es razonable en estos casos continuar estudiando sin garantías, no ya de aprobar, sino simplemente de que se convoque alguna plaza? ¿o empezar a prepararlas ahora?
No hay una respuesta general, depende en gran medida de las circunstancias personales de cada uno. El estudio de oposiciones es una tarea muy desgastante, y hay que evitar en la medida de lo posible que el esfuerzo de meses o años sea en balde.
Como ya había dicho en otras ocasiones, el mercado de las oposiciones se parece a la bolsa en el sentido de que conviene comprar cuando está barato y salir cuando está caro. Conozco directamente a varias personas que han empezado a opositar justamente ahora (con y sin trabajo), lo cual es coherente con las informaciones de que las academias de oposiciones están recibiendo entre un 12% y un 50% más de estudiantes.
También como en la bolsa, donde las inversiones a largo plazo permiten compensar las bajadas con las subidas, en las oposiciones a largo plazo (notarios, registradores, jueces, etc.), el efecto del recorte o supresión en un año determinado no es tan dramático, pues seguirán la preparación durante ese año y varios más.
A través del blog Oposiciones TIC he descubierto el magnífico estudio sobre las oposiciones a cuerpos superiores realizado por Manuel Bagues. En el análisis de las oposiciones al cuerpo TIC de la AGE (que son las que conozco bien) me ha llamado especialmente la atención la última gráfica, que muestra la evolución de las perspectivas de éxito de un opositor a TIC en un horizonte temporal de 5 años:

La sección azul de las barras indica el porcentaje de opositores que consiguió aprobar en cuatro o menos convocatorias. La sección amarilla indica el porcentaje que continúa presentándose tras 5 convocatorias. Por último, en rojo se indica el porcentaje que ha abandonado en un plazo inferior a cinco convocatorias sin haber obtenido la plaza.
Una verdad de perogrullo es que, en cualquier oposición, lo habitual es no aprobar. Y que en el momento del abandono es cuando más dedicación y experiencia se llevan acumulados. Por eso siempre les digo a quienes me preguntan que se lo piensen bien antes de meterse en este negocio... pero que una vez dentro se trata de una carrera de fondo donde es mejor seguir, aunque sea caminando, a gastar todas las energías en un sprint.
1 comentarios:
Pese a los pocas plazas disponibles, opositar sigue valiendo la pena. Concursar por un puesto en la administración pública constituye una muy buena manera de hacerle frente a la crisis económica y al desempleo. Trabajar en el Estado es una de las pocas alternativas que puede asegurar un empleo estable y muy bien remunerado y por este motivo cada vez son más las personas interesadas en concursar por una plaza.
Publicar un comentario en la entrada